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¿Cómo saber qué tipo de inquilino es el adecuado?

Poner un inmueble en alquiler puede convertirse en una fuente de ingresos interesante. Pero, como en todo negocio, tienes que prever algunos riesgos. Uno de los más importantes es elegir bien a tu inquilino. Para elegir un buen perfil, es necesario tener en cuenta algunos aspectos que reducirán la posibilidad de que ocurra el principal temor de un casero: el impago.

 

¿En qué se fija el seguro de alquiler?

Una de las ayudas más interesantes que puedes utilizar, siendo casero, es la de contratar un seguro de impago. De esta manera, la compañía aseguradora te indemnizará, en el caso de que el arrendatario deje de pagar o te destroce el inmueble. Sobre todo, este producto te aportará mucha tranquilidad y te animará a alquilar, con libertad, tu inmueble.

Uno de los beneficios de este tipo de seguro es que la aseguradora tiene que dar el visto bueno al arrendatario, basándose en una serie de características. Es decir, que ya no es suficiente con que a ti te guste o te «caiga bien». La aseguradora analizará los datos y permitirá seguir adelante (o no) con el seguro, valorando datos objetivos, como son los siguientes.

 

Contrato de trabajo

El contrato de trabajo es el documento más crucial a la hora de firmar un alquiler, ya que te dirá la capacidad económica que tiene el futuro ocupante de tu vivienda. De hecho, con base en esto, se calcula el riesgo de impago. Así, los contratos indefinidos y de larga duración son los más atractivos para el seguro de alquiler. La estabilidad laboral que haya tenido a lo largo de su vida también es un aspecto crucial.

No te dará la misma confianza una persona que ha estado en tres trabajos en un año que otra que lleve diez en la misma empresa. Es cierto que siempre hay circunstancias que te pueden obligar a cierta inestabilidad, pero, al final, la aseguradora va a medir objetivamente los números, como te hemos dicho antes.

Evidentemente, también es crucial la nómina en neto que gane al mes (es decir, sin los impuestos), dado que tampoco querrás que tu inquilino se arruine al pagarte. Aunque esto parezca algo obvio, muchas personas no saben gestionar bien su economía y creen que gastar la mitad de lo que ganen en un alquiler es algo banal. Lo cierto es que aumenta el riesgo de impago.

 

Declaración de la renta

Para completar el contrato de trabajo, las aseguradoras pueden pedir al arrendatario la declaración de la renta del año anterior. En esos datos oficiales es en los que mejor se ve el movimiento laboral de una persona, con información muy útil, como son las ganancias anuales, los gastos que tiene, el número de pagadores en un año, etc.

De esta manera, si una persona no gana todos los meses lo mismo, las tres últimas nóminas no van a arrojar datos muy fiables sobre su situación laboral. Sin embargo, la declaración de la renta sí te dice en qué rangos anuales de ingresos se encuentra o incluso si estuvo en el paro y durante cuánto tiempo.

 

Lista de morosos

Cada vez con más frecuencia, las inmobiliarias crean listas de inquilinos cuyo comportamiento ha dejado bastante que desear. Se trata de una base de datos muy útil a la hora de comprobar si la persona que se va a alojar en nuestra casa es de fiar o no. Sin embargo, esta lista es propia de cada empresa y pocas son las personas que pueden acceder a ella. Sobre todo, es difícil si vamos a alquilar de forma privada.

En el caso de las aseguradoras, estas también tienen acceso al fichero ASNEF, en el que se publica el listado de morosos. Los impagos no tienen por qué deberse a un alquiler, pero dan una idea de la actitud que tiene el futuro arrendatario. A estas personas es más difícil alquilarles algo. De hecho, el riesgo aumenta, por lo que puede que te rechacen el seguro o incrementen su cantidad.

 

Los trámites del seguro de impago

Una vez hayamos puesto el anuncio del alquiler y conocido a los futuros moradores del inmueble, deberás pedirles la documentación. Si quieres ser transparente con ellos, es mejor que les digas que todo depende de la aseguradora, ya que ellos tienen el visto bueno final. De este modo, evitas que te quieran engañar con la información y consigues que sepan que tienen que cumplir unos requisitos.

Estos son los documentos que necesitas pedirles:

  • Fotocopia del DNI.
  • Contrato de trabajo.
  • Las tres últimas nóminas.
  • Declaración de la renta (si la tienen)

 

Una vez que la aseguradora revise la información y acepte asegurarlos, necesitas redactar un contrato, el cual será firmado por las partes y enviado para el seguro. El precio de la prima dependerá del importe mensual del alquiler que hayáis pactado, así como de las coberturas contratadas.

 

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Seguros: ¿qué ocurre si hay destrozos tras el alquiler?

Sabrás que otro de los grandes riesgos de alquilar una vivienda o un local es que se produzcan destrozos importantes. Muchas personas prefieren tener sus inmuebles vacíos frente al riesgo de que rompan paredes, suelos y, por supuesto, mobiliario.

Esta preocupación está muy presente en las compañías de seguros y, normalmente, introducen una cláusula en el contrato de impago para costear una parte o la totalidad de estos destrozos. También tendrás asistencia jurídica para recuperar tu inmueble y no encontrarte con okupas, en lugar de inquilinos. Ya sabes que, si estos deciden dejar de pagar, no es tan sencillo como echarlos de tu casa, sino que hay que hacerlo legalmente y suele ser un procedimiento largo y caro.

En definitiva, si quieres alquilar con garantías, sigue estos pasos y elige un buen inquilino. Existen numerosas pistas de quién se va a portar de manera ejemplar en tu inmueble y quién no. En cualquier caso, lo mejor es contratar un seguro de impago, que te respaldará y te ayudará con las mensualidades que dejen de pagarte. En Actium Seguros podemos ayudarte con nuestros seguro de alquiler, solicítanos información sin compromiso y alquila con seguridad tu inmueble.