¿Sabes cómo preparar un contrato de alquiler? Si no es así, te animamos a continuar leyendo, ya que en este post te vamos a facilitar todos los pasos a seguir que necesitas. En Actium Seguros contamos con seguros de impago frente al arrendamiento.
La preparación y redacción del contrato de alquiler es muy importante. Son las cláusulas que regirán los derechos y obligaciones, tanto del propietario (arrendador) como del inquino (arrendatario).
Qué datos debe tener un contrato de alquiler
El contrato tiene que identificar a las partes del contrato, es decir, al arrendador y al arrendatario. Pueden ser personas físicas o jurídicas (empresas).
Por ello, en la primera parte del contrato tienen que estar identificados (nombre y apellidos, documentos de identidad, dirección, etc.). Tienen que ser mayores de edad y, además, si están representadas en la firma tiene que adjuntarse el poder notarial.
A continuación, tiene que describirse el objeto del contrato, es decir, el alquiler de un inmueble (vivienda, local comercial, nave industrial, etc.). Tienen que venir reflejados los datos del inmueble, es decir, la dirección completa y los datos registrales.
La duración es otro de los aspectos sumamente importantes que hay que tener en cuenta. Según establece la LAU (Ley de Arrendamientos Urbanos) la duración mínima es de 5 años con posibilidad de renovar 3 años más. En cambio, si la persona es jurídica el tiempo se amplía en 7 años.
La renta tiene que estar especificada en el contrato de arrendamiento, ya que de este dato dependerá el seguro de alquiler que puedas contratar. En la cláusula del contrato tiene que venir el importe indicado en mensualidades y el total, así como la forma de pago.
Según recoge la LAU, el pago y depósito de la fianza en un contrato de alquiler es obligatorio. Equivale al pago de una mensualidad y tiene que ser depositada ante el organismo público correspondiente para su custodia y posterior devolución. Además, también tiene que venir estipulado en el contrato la garantía adicional si como propietario la exiges. No obstante, no podrá exceder de dos mensualidades de la renta.
Los gastos (IBI, tasa de basuras, gastos de comunidad de propietarios, etc.) son otro punto polémico en los contratos. Lo habitual es que los impuestos y tasas que estén asociados al inmueble sean abonados por la parte arrendadora y los gastos asociados a los servicios sean abonados por la parte arrendataria.
En el contrato también tienen que venir incluidas las cláusulas relativas a las reparaciones y averías. Te adelantamos que las reparaciones que tengan por objeto la conservación y habitabilidad de la vivienda tienen que correr a cargo del propietario y los gastos relativos al mantenimiento del inmueble serán siempre a cargo del inquilino.
Cómo redactar un contrato de alquiler claro y completo
En Internet puedes encontrar un sinfín de modelos de contratos de alquiler; no obstante, te recomendamos que consultes con un profesional para ello. Te facilitamos una serie de tips para que puedas redactar el contrato de una forma sencilla:
- Usa un lenguaje claro, sencillo y natural. El vocabulario que se usa en los contratos puede suponer una indefensión para la parte arrendataria por sus conocimientos limitados. Por ello, emplea un lenguaje que sea fácil de entender y accesible para todas las partes.
- Respeta la normativa vigente. En un contrato no se trata de imponer tus normas, sino de cumplir con las normas vigentes en cuanto a derechos y obligaciones.
- Inventario de bienes. Adjunta en el contrato un anexo con los bienes que hay en el inmueble para evitar confusiones con el inquilino, sobre todo cuando el contrato finalice.
Cómo protegerse ante impagos y desperfectos
Los problemas relacionados con el arrendamiento de un inmueble son muy numerosos (impagos, desperfectos, incumplimiento de cláusulas, etc.). Por ello, te recomendamos contratar el seguro de impago de alquiler de Actium Seguros, correduría de seguros de referencia.
Ahora bien, ¿cuáles son las coberturas principales y ventajas de nuestro seguro?
- Estudio de solvencia. Nos encargamos de estudiar y analizar la capacidad económica del inquilino. En caso de insuficiencia se exige un arrendatario más o un avalista.
- Rentas impagadas. Si se produce un impago, aseguramos las rentas hasta un máximo de 12 meses. Además, nuestro seguro también cubre las deudas que se hayan producido con respecto a los suministros (luz, agua, etc.).
- Sin franquicias ni carencias.
- Asistencia de procurador y abogado en todos los procedimientos judiciales.
- Cobertura actos vandálicos.
- Cobertura por incendio.
Pero también hay otras ventajas. Si contratas este seguro de alquiler tienes tranquilidad ante los problemas que puedan surgir. En todo momento vas a tener defensa penal y civil por cualquier tipo de conflicto que pueda surgir. Y, además, el seguro de alquiler de Actium Seguros te ayuda a tomar la decisión para finalmente arrendar el inmueble.
En resumen, los seguros de alquiler son muy importantes si vas a arrendar un inmueble. En Actium Seguros contamos con un seguro específico para arrendamiento. Llámanos para solicitar más información o para pedir presupuesto. Tenemos a un equipo de profesionales que te asesorará en todo lo que necesites.




